¿Y si el futuro de la energía pudiera guardarse en arena?
En Pornainen, Finlandia, la batería de arena más grande del mundo ya cumplió su primer año de operación y los resultados son prometedores: ha reducido cerca del 70 % de las emisiones de la red local de calefacción. Esta tecnología almacena electricidad renovable en forma de calor dentro de arena o materiales similares, y luego libera esa energía cuando se necesita.
Una idea simple, pero poderosa: usar calor almacenado para reemplazar combustibles fósiles y abrir un nuevo camino hacia una energía más limpia